Una embarcación volcó durante un paseo turístico en el tramo brasileño del río Iguazú y se cobró la vida de un joven de 26 años de nacionalidad neerlandesa. El caudal estaba casi tres veces por encima de lo habitual.
Un bote con un grupo de excursionistas perdió la estabilidad y dio un vuelco sobre las aguas del cauce fluvial. A causa del impacto y la corriente, uno de los integrantes de la delegación falleció en el lugar, según reportaron las autoridades locales.
El contingente afectado estaba compuesto por seis ciudadanos procedentes de los Países Bajos. Tras el siniestro, dos de los viajeros tuvieron que ser evacuados de emergencia hacia el Hospital Municipal Padre Germano Lauck para recibir atención médica, mientras que el resto de los tripulantes fue asistido por los equipos de rescate en la misma orilla del río.
Tras lo sucedido, las fuerzas navales de Brasil abrieron una investigación formal para determinar las causas exactas del naufragio.
Como medida preventiva, la compañía encargada de prestar el servicio de paseos acuáticos decidió pausar sus operaciones indefinidamente.
Los peritos evalúan si el crecido nivel de agua registrado tras las fuertes precipitaciones recientes fue el factor desencadenante de la maniobra fallida. Según señalan, el caudal rondaba los 4,35 millones de litros de agua por segundo, frente a los 1.5 millones que habitualmente presenta.
