El Código Electoral paraguayo sanciona la compra de votos, el uso de celulares en el cuarto oscuro, la venta de alcohol y la portación de armas. La Policía Nacional y la Fiscalía intervienen de oficio ante las infracciones durante la jornada de votación.
La legislación paraguaya clasifica las infracciones durante los comicios en dos categorías bien marcadas: los delitos, que tienen penas carcelarias, y las faltas, que se castigan tocando el bolsillo.
Para garantizar que todo marche sobre ruedas, agentes de la Policía Nacional y del Ministerio Público van a estar apostados en los recintos, listos para detener con las manos en la masa a cualquier infractor.
Si cometés alguno de estos delitos graves, la Policía te puede llevar detenido de inmediato:
- Ir armado: está totalmente prohibida la portación de armas dentro del local de votación o a menos de 200 metros a la redonda.
- Compra de votos y retención de cédulas: repartir plata a cambio de votos o quedarse con el documento de identidad de otra persona es un pasaje directo a la comisaría.
- Votar doble o por otro: la suplantación de identidad (hacerte pasar por otro elector) y votar más de una vez son delitos penales.
- Celulares prohibidos: ingresar con teléfonos celulares o cámaras fotográficas rompe el secreto del voto y obliga a las autoridades a intervenir por sospecha de venta de votos o coacción.
Por otro lado, están las faltas electorales que se castigan con sanciones económicas:
- La famosa “Ley Seca”: los comerciantes y bodegueros que vendan bebidas alcohólicas desde 12 horas antes del inicio de las elecciones, y durante todo el domingo, ligan multas que van de 50 a 200 jornales mínimos.
- Propaganda a destiempo: hacer campaña política o proselitismo fuera del plazo legal también se castiga económicamente.
- Presión al elector: aglomerarse o juntarse cerca de los locales de votación para apretar, presionar o molestar a los votantes es una falta sancionada.
- Plantón en la mesa: los ciudadanos que fueron designados como miembros de mesa receptora de votos y no se presenten a cumplir su labor sin una justificación válida, van a tener que abonar la multa fijada por la Justicia Electoral.


