A pedido del opositor Eduardo Nakayama (PLRA), el Senado analizará un proyecto de declaración que repudia los dichos del presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, de que Paraguay había iniciado la Guerra de la Triple Alianza. Varios legisladores expresaron su molestia por las expresiones y rememoraron las trágicas consecuencias que tuvo el conflicto bélico para el Paraguay.
Por mayoría de votos de los senadores, el proyecto de declaración que repudia las expresiones presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva se tratará como primer punto del orden del día de la sesión extraordinaria. Como es habitual, la ordinaria se levantó por falta de cuórum.
El proyectista Eduardo Nakayama argumentó que Lula hizo una “omisión grosera y grave” dejando de lado que fue el Brasil el que inició la Guerra de la Triple Alianza al invadir el Uruguay en 1864.
En ese sentido recordó la nota del 30 de agosto que había enviado en canciller paraguayo José Berges advirtiendo que cualquier invasión al Uruguay, significaría una declaración de guerra para el Paraguay y sin embargo el entonces imperio del Brasil con “vocación expansionista e intervencionista” ignoró este aviso.
Asimismo, Nakayama reiteró su malestar por el silencio del Gobierno, en la misma línea que los propios legisladores cartistas que esperaban un pronunciamiento desde la Cancillería.
“Ningún sentido. Yo manifesté en reiteradas ocasiones que el presidente (Santiago) Peña debía haber respondido con fuerza y firmeza inmediatamente este agravio innecesario por parte del presidente Lula, sobre todo considerando que si vamos a ver el índice global de la paz, el Paraguay es el tercer país más pacífico de la región, solamente detrás de Uruguay y Chile, sin embargo Brasil está en el octavo lugar, si vamos a ir por belicosidad”, dijo antes de ingresar a la sala de sesiones.
Así también se mostró a favor del intercambio de trofeos de guerra porque demuestra la grandeza de un país y recordó que Paraguay devolvió a Bolivia un tanque correspondiente a la Guerra del Chaco, inmediatamente después de la caída de la dictadura stronista.
“Si Brasil y sus sucesivos gobiernos siguen aferrándose a pedazos de hierro, pensando que eso les dan gloria, yo creo que están en el camino equivocado. La Argentina ha devuelto el Cañón Criollo, ha devuelto una gran cantidad de trofeos de guerra, banderas, etc., el Uruguay fue el primero que lo hizo en 1885 a través del general Máximo santos, por eso tenemos una avenida con ese nombre, presidente del Uruguay, y por eso tenemos una Plaza Uruguaya en conmemoración a la república del Paraguay que fue el primero en devolver los trofeos de guerra y condonar la deuda infame que nos impusieron después de 1870”, rememoró.
Por otro lado mencionó que bajo Paraguay no es amenaza para ningún paísy menos para el Brasil, teniendo en cuenta el bajo presupuesto militar.
En la misma línea se pronunció José Oviedo, de Yo Creo, quien recordó la Batalla de Acosta Ñu, donde murieron alrededor de 3.500 niños a manos de los extranjeros. Dijo que en Valenzuela 30 mujeres fueron encerradas y quemadas vivas en una fábrica de pólvora, en tanto que en Piribebuy 600 personas fueron asesinadas de la misma manera en el hospital local.
“Aquí el infierno hizo sucursal y del Conde D’Eu, el diablo hizo su hijo”, dijo sobre el comandante de las fuerzas brasileñas en la Guerra de la Triple Alianza.
Asimismo repitió cómo fue que el Brasil inició la guerra y no el Paraguay, como había afirmado recientemente Lula.
“Presidente Lula si no sabe de la historia de su país, no busque simplificar procesos históricos bajo su ignorancia, mejor devuelvan los trofeos de guerra, el Cañón Cristiano, el archivo nacional, reconozcan el genocidio, porque Paraguay perdió en aquella época el 70% de su población, como ningún otro genocidio en la historia del mundo”, lanzó.
En la Cámara de Diputados, los legisladores dieron potestad a la Mesa Directiva de analizar una posición oficial contra las expresiones del brasileño.


