La Policía investiga si la joven de 26 años, fallecida de un disparo en la cabeza, fue asesinada o no por su concubino, quien fue detenido como sospechoso. Según testimonios, el hombre estaba en shock y se preguntó qué hizo.
El hecho ocurrió en el barrio Reducto de San Lorenzo, en un inquilinato en el que Nilsa Raquel Brítez Garay vivía desde hacía tres años.
Alrededor de las 18:00 de ayer jueves, el propietario del inquilinato escuchó un disparo. Minutos después, ingresó a la pieza para verificar qué había pasado, momento en que supuestamente escuchó a Cristian David Romero (30) decir “¿Qué hice?”, entre llantos y lamentos.
La comisaria Damarys Villalba, subjefa de la Comisaría 31 de San Lorenzo, informó que cuando llegaron a la casa encontraron el cuerpo sin vida y el hombre al lado, quien pidió que ayudaran a la joven, sin dar más declaraciones.
Romero cuenta con antecedentes por hurto y lesión grave y es el único sospechoso de la muerte de su pareja. No obstante, todavía no está descartada la hipótesis de la autoeliminación. Para ello, se les practicó a ambos la prueba de nitritos y nitratos.
Nilsa presentaba un disparo en la cabeza, sin orificio de salida. Los bomberos fueron los primeros en llegar e intentaron reanimarla, pero no lo lograron.
