La concejala liberal María Portillo asumió este lunes como intendenta interina de Ciudad del Este, tras ser electa por mayoría en la Junta Municipal, en un contexto de fuerte crisis financiera, baja recaudación y salarios atrasados que golpean a los funcionarios.
Portillo fue designada con el voto de 7 concejales del movimiento Yo Creo, además de su propio voto, frente a 4 votos nulos de la bancada colorada. Su mandato será por 90 días, tiempo en el que deberá encarar los principales desafíos que dejó la intervención.
Un municipio en rojo
Según estimaciones del equipo del destituido intendente Miguel Prieto, la intervención generó una caída en la recaudación de alrededor de G. 4.000 millones, dejando como saldo inmediato dos meses de salarios atrasados. Junio fue pagado parcialmente, julio sigue pendiente y agosto está por vencer.
En sus primeras declaraciones, Portillo reconoció la gravedad del problema y no descartó la posibilidad de recurrir a un préstamo para ponerse al día con los trabajadores.
“Lastimosamente no se ha pagado absolutamente nada, y probablemente tengamos que recurrir a esa herramienta para ponernos al día”, admitió.
Tensión en la transición
Tras la sesión en la Junta, la nueva intendenta se trasladó a la sede municipal para el corte administrativo con el interventor Ramón Ramírez, quien horas después abandonó el edificio bajo un fuerte dispositivo de seguridad policial, entre abucheos de funcionarios y seguidores de Portillo.
Aunque Ramírez dejó el cargo, parte de su equipo técnico permanecerá hasta concluir con la entrega formal de documentos y balances.
Prioridades inmediatas
Portillo adelantó que entre sus primeras medidas estará la regularización del tránsito vehicular, la limpieza urbana y la reactivación de los servicios generales. También anunció que se prevén cambios en direcciones y jefaturas, aunque esperará el cierre administrativo para concretarlos.
Asimismo, solicitó el retiro del contingente policial que permanecía en la Municipalidad durante la intervención, con el fin de recuperar la normalidad en la atención ciudadana e incentivar el acercamiento de los contribuyentes.
Con la mira puesta en normalizar la gestión y devolver estabilidad financiera, María Portillo enfrenta desde hoy el reto de conducir la Municipalidad de Ciudad del Este en uno de los momentos más difíciles de los últimos años.


