El empresario guaireño Emmanuel Friedmann recorrió el sitio histórico junto al exintendente Nery Brítez. Friedmann financiará en su totalidad la primera fase del proyecto. Los propietarios del terreno estarían dispuestos a ceder alrededor de una hectárea para la obra.
CARAGUATAY (Cordillera). Un proyecto para rescatar del olvido a Kurusu Dolores, el lugar donde según la tradición oral fueron sepultados niños caídos en la batalla de Acosta Ñu, empezó a tomar forma tras una visita del empresario guaireño Emmanuel Friedmann a esta ciudad cordillerana. La primera fase de la obra será financiada íntegramente por el propio Friedmann.
El sitio se encuentra en la compañía Costa Ybaté de Caraguatay. Según relatos transmitidos por generaciones, las mujeres de la zona acompañaron hasta allí las carretas con los cuerpos de los niños rescatados de Acosta Ñu antes de que las tropas al mando del Conde d’Eu arrasaran el campo con fuego. Allí los enterraron en una fosa común. Hoy el lugar está señalado únicamente por una antigua cruz de madera.
Friedmann fue recibido por Nery Brítez, exintendente de Caraguatay. Durante la recorrida, el empresario explicó que su intención es levantar un monumento de material con una placa recordatoria dedicada a los niños de Acosta Ñu.
“Mucha gente no conoce este lugar. Todo el mundo se centra en la batalla y en otros sitios, pero esto es poco conocido y se nota que está antiguo, abandonado. La idea es hacer algo lindo y que quede un monumento a los niños que fueron enterrados aquí”, expresó.
Un terreno privado y la voluntad de ceder
El predio es de propiedad privada y pertenece a la familia Nakagoe. Brítez recordó que, durante su gestión municipal, se contactó con los propietarios por medio del arquitecto Massa. La familia autorizó el ingreso para limpiar el lugar y manifestó su disposición a ceder parte del terreno, alrededor de una hectárea, para concretar la obra. El exintendente agradeció el interés del empresario y señaló que la idea se había conversado varias veces, pero hasta ahora no se había podido ejecutar. En la conversación también se aclaró que la aspiración es un monumento de envergadura y no una pieza menor.
Friedmann contó que entre 1990 y 1991 hizo su servicio militar en el Liceo Acosta Ñu, donde conserva camaradas que hoy siguen en las Fuerzas Armadas. “La gente hoy se está interesando mucho en la historia de Acosta Ñu, que son los verdaderos héroes de nuestra patria. En homenaje a esos niños que fueron enterrados aquí quiero dar mi pequeño grano de arena”, afirmó.

Próximos pasos y financiamiento
La primera fase del proyecto correrá totalmente por cuenta de Friedmann, quien asumirá su financiamiento de forma íntegra.
Según lo anunciado, en la próxima visita el empresario llegará con un arquitecto para elaborar los planos y la propuesta visual del monumento, una vez obtenidos los permisos correspondientes. Con la aprobación, se buscará sumar a las fuerzas vivas de Caraguatay para ejecutar la obra. “Si Dios quiere, dentro de este año ya empezamos la obra y tener un monumento lindo a los niños de Acosta Ñu”, sostuvo Friedmann.
Brítez le dio la bienvenida en nombre de los caraguatayenses y aseguró que la comunidad acompañará la iniciativa para que se haga realidad.
Un reclamo de larga data
El abandono de Kurusu Dolores ya había sido señalado por la prensa. En 2022, un reportaje de La Nación advertía que en el lugar no había monumentos, placas ni carteles, solo la vieja cruz de madera, y que existían iniciativas de gestores culturales de la zona para ponerlo en valor, pero sin voluntad política.
La batalla de Acosta Ñu se libró el 16 de agosto de 1869, durante la Guerra de la Triple Alianza. Por el sacrificio de los niños combatientes, esa fecha se conmemora en Paraguay como el Día del Niño.


