Los cañicultores exigen la culminación del fallido tren de molienda iniciado por la administración anterior. Por su parte, Petropar está en proceso de rescindir contrato con la empresa por inconsistencias insostenibles. Mientras tanto, la producción y los ingresos del gremio no se ven afectados ya que la estatal continúa comprando la caña.
William Wilka, encargado de despacho de Petropar, confirmó que tanto él como el presidente Eddie Jara se reunirán esta mañana con los productores de caña, quienes centran sus reclamos en la culminación del nuevo tren de molienda.
La obra se encuentra paralizada y judicializada, ya que una auditoría externa ordenada por el actual Gobierno, detectó inconsistencias muy significativas, por las cuales, presentó una denuncia ante el Ministerio Público.
Además, está en marcha el proceso de rescindir contrato con la empresa, a fin de recuperar el anticipo desembolsado. De USD 28 millones de dólares previstos, pagaron USD 6 millones. Todo esto está estancado en una judicialización, la cual, no impide que los caficultores continúen trabajando y generando ingresos.
“Lo que no entendemos es la presión de anteponer el nuevo tren de molienda, ellos tienen que entregarnos la caña y nosotros molemos, independientemente de la cantidad, nosotros en Petropar nos encargamos de moler”, expresó Wilka, en un contacto con el canal Gen-Nación Media.
Entre las inconsistencias se mencionan: el aumento de la capacidad de molienda sin prever la parte de destilería, tratamiento de efluentes, aspecto medioambiental, entre otras áreas. Entre el monto del anticipo de 28 millones, sumados a los 15 a 20 millones en concepto de obras no previstas, la pérdida estimada ronda los 50 millones de dólares.
“Evidentemente hay intereses exógenos que están presionando de alguna manera para que podamos tomar una decisión y seguir con esa obra, a todas luces se encontraron muchas inconsciencias que nadie en su sano juicio va a firmar y seguir adelante”, opinó.
La planta actual está recibiendo mantenimiento y opera con normalidad, por lo tanto, los productores nada más deben proveer la caña, sin importar dónde sea molida, según Wilka.
“Tenemos una planta donde producimos alcohol, que es uno de los componentes para mezclar con nuestras naftas. La producción que estamos sacando de Troche representa el 20 % de nuestra necesidad de consumo. El resto, el 80 % salimos a comprar del sector privado, hoy estábamos recibiendo la materia prima de parte de los cañeros de forma normal, pero se interrumpió por la medida de fuerza de los cañeros, hoy tenemos la planta parada y eso genera pérdida y sobre costo en el funcionamiento”
El año pasado, Petropar molió 400.000 toneladas y produjo 21 millones de litros. Este año, se prevén 300.000 toneladas, con una disminución explicada por la sequía.
