Un estremecedor caso de presunto filicidio seguido de autoeliminación sacude a la ciudad de Lambaré y genera profunda conmoción en todo el país. Una joven madre de 26 años habría acabado con la vida de su hijo de apenas 7 años y posteriormente se quitó la vida, dejando una carta en la que expuso graves denuncias de supuesto abuso sexual y maltrato contra el menor.
El trágico hecho salió a la luz luego del hallazgo de ambos cuerpos dentro de una vivienda ubicada en la ciudad lambareña. Sin embargo, el caso tomó un giro aún más impactante tras conocerse el contenido de una carta atribuida a la mujer, en la que relató situaciones que según manifestó venían afectando gravemente a su hijo desde hace varios años.
De acuerdo con el escrito, la madre señaló directamente al padre del niño como supuesto responsable de abusos sexuales que, conforme a su relato, habrían comenzado cuando el pequeño tenía apenas tres años de edad.
Asimismo, mencionó que existía una denuncia previa radicada ante la Policía Nacional y que incluso el menor debía someterse a una evaluación psicológica en el marco del caso.
Según expresó en la carta, el niño también habría sido víctima de maltratos físicos y psicológicos. La mujer sostuvo que el pequeño era supuestamente encerrado y dejado sin comer, situación que siempre según su versión era conocida por familiares del entorno paterno.
En otro apartado del escrito, indicó que la denuncia había sido presentada ante la Comisaría 4ª Central de Lambaré y posteriormente derivada a la Unidad Penal N.º 4 de la Fiscalía Zonal de la ciudad.
Uno de los fragmentos más impactantes de la carta refleja el nivel de desesperación que atravesaba la mujer. En el texto, manifestó el profundo sufrimiento que, según describió, padecía junto a su hijo, dejando entrever un cuadro emocional extremo antes de tomar la drástica decisión.


El caso generó una fuerte repercusión pública y reabre el debate sobre la atención institucional brindada ante denuncias de abuso y violencia contra niños, así como el acompañamiento psicológico y judicial a las víctimas y sus familiares.
Las autoridades intervinientes deberán esclarecer las circunstancias del hecho, verificar la autenticidad y los antecedentes mencionados en la carta, además de determinar si existieron omisiones o fallas en el abordaje previo de las denuncias realizadas.
El Ministerio Público y agentes policiales continúan con las investigaciones para reconstruir lo ocurrido y determinar todas las responsabilidades en torno a este trágico episodio que enluta a una familia y conmociona a toda la ciudadanía paraguaya


