Un chofer del transporte público falleció de un infarto mientras se encontraba realizando su recorrido habitual, en la ciudad de Luque. El conductor logró estacionar a tiempo para permitir el descenso de pasajeros.
Mauricio Cubilla, de 61 años, en la jornada de ayer se encontraba al mando de una unidad de la Línea 59, cumpliendo con su itinerario diario, cuando sintió algunas molestias.
A raíz de ello, decidió detener la marcha al alcanzar una estación de servicio del emblema Shell, ubicada sobre la ruta que une Luque y San Bernardino.
Fue así como, haciendo un último esfuerzo, logró estacionar el bus para que los pasajeros que iban a bordo puedan descender, justo antes de que un infarto acabe con su vida.
Bomberos voluntarios de Luque acudieron al sitio tras recibir el reporte y constataron el deceso de este conductor del transporte público, cuyo cuerpo fue hallado en el suelo, al costado del colectivo.
El médico forense, Dr. Cristian Allegreti, diagnosticó como causa de muerte un infarto agudo de miocardio, cardiotónica hipertensiva e insuficiencia renal.
Una vez cumplidos los trámites de rigor, el agente fiscal Orlando Paiva dispuso la entrega del cuerpo de Cubilla a sus familiares para darle cristiana sepultura.
