El intendente de San Juan Nepomuceno, Derlis Molinas cedió ante la fuerte presión ciudadana y anunció que no transferirá fondos a la Junta de Saneamiento, sino que ejecutará por la vía de excepción la esperada obra de perforación de un pozo artesiano para el barrio Sagrado Corazón de Jesús, azotado por la falta de agua potable.
La determinación fue comunicada oficialmente al presidente de la Junta de Saneamiento, César Rolón, quien informó que el jefe comunal solicitó un plazo de una semana para comenzar los trabajos.
Molinas había sostenido hasta horas de la mañana su intención de llamar a licitación pública, amparado en la recomendación de sus asesores legales.
No obstante, la Junta Municipal ya había declarado estado de emergencia por tiempo indefinido en el barrio afectado, habilitando la utilización de hasta 500 millones de guaraníes provenientes de royalties, y permitiendo al intendente ejecutar el proyecto mediante contratación directa, bajo el régimen de excepción.
Finalmente, la presión vecinal, el desabastecimiento crítico y la urgencia del caso forzaron el cambio de postura del intendente, quien ahora asumirá directamente la ejecución de la obra, incluyendo perforación, instalación de bomba, tanque y red de cañerías.


