Un acto de valentía evitó que una tragedia fuera aún mayor durante la madrugada del domingo 19 de julio en la ciudad de Caazapá. Aldo Alcides Ayala, de 38 años, un vecino que vive a unos 20 metros del lugar del accidente, rescató a cinco jóvenes atrapados dentro de un automóvil que comenzó a incendiarse tras un violento choque. Sin embargo, uno de ellos murió debido a las graves lesiones sufridas.
El accidente ocurrió alrededor de las 05:00 sobre el bulevar Villarrica, frente al Hotel Gran Country La Casimira, cuando un automóvil Toyota Allion, de color bordó, en el que viajaban cinco jóvenes, perdió el control e impactó contra una columna de hormigón de la ANDE. A consecuencia del fuerte impacto falleció Arturo Isaac Cabrera Coronel, estudiante encarnaceno de 18 años.
Según relató Ayala en una entrevista con la Red Suceso Multimedios, un fuerte estruendo lo despertó y, segundos después, escuchó los pedidos de auxilio provenientes del vehículo. Sin dudarlo, corrió hasta el lugar y comenzó a sacar a los ocupantes uno por uno, mientras el automóvil era consumido por las llamas.
El vecino señaló que únicamente el conductor se encontraba consciente y podía hablar, mientras que los demás presentaban lesiones y tenían el rostro ensangrentado. También indicó que, de acuerdo con las imágenes de cámaras de seguridad que ya están en poder del Ministerio Público, el vehículo circulaba a alta velocidad antes de perder el control.
De acuerdo con testigos, la rápida intervención de Ayala fue decisiva, ya que, de no haber actuado en esos instantes, los ocupantes habrían quedado atrapados en el habitáculo y el desenlace pudo haber sido aún más trágico.

Los sobrevivientes fueron identificados como Regina del Carmen Perdomo Santacruz (19), de Caazapá; Arami Arlen Kallus Maidana (18) y Yonathan Ariel Gancel Domínguez (19), ambos de Encarnación; además de F.N.P.S. (17), de Caazapá, quien sería el presunto conductor del vehículo.
Hasta el momento, la Policía Nacional y el Ministerio Público continúan investigando las circunstancias del accidente y el vínculo entre los ocupantes del automóvil, ya que tres de ellos son oriundos de Encarnación y dos de Caazapá.


